Su campo de investigación se centra en todo lo que está relacionado con la cibercultura y, específicamente, en el análisis del potencial de las tecnologías de la información y la comunicación en el mundo del patrimonio y los museos. En esta línea, es miembro del grupo de investigación Òliba.

Como una parte fundamental de los objetivos marcados en el proyecto del grupo Òliba, en su primera fase de investigación, se desarrolló el diseño y la implementación de una serie de exposiciones virtuales, elaboradas en colaboración con diversos museos de Cataluña que tenían como premisa básica de investigación la idea de complementariedad con las exposiciones presenciales correspondientes y la posterior evaluación de esta experiencia pionera, con la intención final de intentar definir unos parámetros válidos para futuros sitios web de museos.

Había también otro objetivo, que con la posterior evolución del Grupo y del proyecto en sí ha quedado confirmado el hecho de considerar esta experiencia como una "prueba piloto" que nos permitiera documentar la importancia que los recursos tecnológicos, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), tienen y deben tener en la museología, la museografía y, por lo tanto, en los museos e instituciones patrimoniales, una cuestión que, en ciertas áreas geográficas, como la Península Ibérica, aún debe desarrollarse.

Basándose en ello, se implementaron un total de cuatro exposiciones virtuales, complementarias de otras cuatro exposiciones Se realizó un seguimiento y una evaluación de estas exposiciones virtuales, en diferentes grados y formas, cuyos resultados ella presentó en el trabajo.